El edificio y el vestido son pieles inmediatas habitables que difieren en su escala y en su materialidad pero que hablan lenguajes idénticos con respecto a la relación espacial que comparten con el usuario.
En la era previa a la modernidad, se habían disuelto las bases tradicionales de la moda y de la arquitectura. El arte y la cultura le proponen nuevas vías exploratorias de ordenación persuadidas por una práctica de interacción de nuevas disciplinas. Con la exposición explicativa del medio, se muestra esta maniobra tendente de intercambio y de fusión entre las obras industriales, plásticas, culturales, indumentarias y arquitectónicas.
En la exposición de la obra de Coco Chanel y de Le Corbusier se manifiesta la transcripción de las repercusiones conceptuales del periodo del tiempo expuesto. Se propone una conversación entre Moda y Arquitectura sobre habitaciones accesibles, en la relación entre la producción y el habitar, envases transparentes, en la relación entre forma y espacio interior y materiales habituales que se lleva a cabo con el diálogo entre las obras de Coco Chanel “El Ford de Chanel“ (1926), “Le charming chemise dress” (1916) y “El collar de perlas de Romanov” (1922) y las obras de Le Corbusier: Pessac (1925), el “Maison Ozenfant” (1922), los Urbanisation de la villa d´alger (1930)

Directores: Luis Martínez Santa-María