Fecha publicación: 16/07/2023
Suprareciclaje y turismos blandos: geoestrategias para el gran interior Ibérico.
España ya es una de las principales potencias industriales del sur de Europa en sectores como la automoción, la agroindustria y la producción energética. Buena parte del crecimiento económico reciente se sostiene sobre una red densa pero invisible de infraestructuras logísticas, nodos energéticos y plantas de tratamiento que organizan el territorio sin que exista una reflexión proyectual coherente sobre su dimensión espacial, ambiental o simbólica. Está estructura policentrica va dibujando un “gran centro” peninsular
—rural, postindustrial— que sin embargo, carece aún del pensamiento crítico, y propositivo que lo articule como sistema territorial y cultural. Este curso busca abrir precisamente ese frente: imaginar formas de intervención donde lo productivo, lo ecológico, lo histórico
puedan coexistir bajo una nueva sensibilidad de futuro.
El curso propone una relectura crítica de este “gran interior” peninsular —ese espacio no costero, no metropolitano, históricamente desatendido por los grandes relatos urbanos.
Desde una aproximación geoestratégica y proyectual, exploraremos este gran centro fragmentado como espacio para nuevas formas de asentamiento productivo, turístico y simbólico.
Cedric Price nos animará a repensar la infraestructura cultural desde lógicas de flexibilidad y anticipación social. Andrea Branzi nos ayudará a plantear el territorio como red difusa de sistemas ecológicos, afectivos y tecnológicos. Matthias Schuler introducirá una dimensión operativa a partir de la relocalización estratégica de los recursos. Sus propuestas para plantas de reciclaje agrupadas —hormigón, acero, aluminio— en radios de 80 km, implican un rediseño profundo del territorio.
Bajo esta mirada, el curso articulará proyectos que combinen simbióticamente infraestructuras post-industriales con programas turísticos de baja intensidad. No se trata de colonizar lo rural con lo urbano, sino de producir hibridaciones precisas y situadas entre lo productivo y lo vital, entre el reciclaje material y el reciclaje cultural. Una alianza de lo ‘geo y lo ‘bio en un paisaje en red. Así, el proyecto podrá imaginar formas en las que una planta de biogás pueda acoger un observatorio celeste, donde un centro de procesamiento de
residuos se transforme en alojamiento de trashumantes, o donde una estación agroecológica pueda operar como habitación de una red de caminos.
Estas nuevas geografías —recuperando trazados históricos como vías pecuarias, vías verdes o ferrocarriles — articularán un paisaje en red, distribuido y jerárquico al mismo tiempo, pero accesible y conectado con formas blandas de habitar, recorrer y aprender la historia geológica y social del territorio. La arquitectura será en este curso una herramienta de mediación entre escalas pero también narrativa y cultural.
El ámbito de actuación se restringe deliberadamente al gran interior peninsular, excluyendo tanto la costa como las grandes metrópolis. Esta elección no es un gesto romántico ni nostálgico, sino un posicionamiento estratégico: trabajar en zonas donde las condiciones de fragilidad -demográfica, económica, ambiental- se conviertan en argumentos para proyectar futuros alternativos.
Las zonas seleccionadas responden a criterios de territorios en crisis, potencial ecológico, accesibilidad, infraestructuras subutilizadas y urgencia socioeconómica. Entre ellas se proponen:
El curso persigue acompañar al estudiante en su formación competencial y habilitante, dotándole de nuevas herramientas y sensibilidades. Pero sobre todo, propone situar el proyecto de arquitectura en territorios inéditos, que no pueden apoyarse en repertorios conocidos. Allí, en el gran interior, donde parecía no haber nada, podría emerger un nuevo laboratorio para la arquitectura del presente.
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